¿Por qué no basta con pasar una aspiradora de agua?
Una aspiradora de taller recoge lo que se ve sobre el piso, pero no lo que ya entró en la madera, el yeso o la base de la alfombra. Ahí el agua sigue trabajando después de que el piso parece seco, y es donde empieza el moho si nadie la mide.
El agua no se queda donde cae. Se mete por las juntas de un piso de madera, sube por el yeso desde el zócalo y se acomoda debajo de una alfombra. Una aspiradora doméstica no tiene la potencia ni la capacidad para eso, y además no es segura con agua cerca de un tomacorriente.
El equipo profesional trabaja en dos tiempos: primero baja el volumen con bombas, y después usa succión con herramientas que levantan el agua de la fibra de la alfombra y de los huecos del piso. Al terminar, el medidor dice si la casa quedó lista para secar o si todavía hay agua escondida.
¿Qué cambia cuando el agua está en una casa antigua?
Una casa antigua suele tener pisos de madera sobre vigas, paredes de yeso y sótanos de piedra, ladrillo o bloque. Esos materiales absorben y devuelven la humedad despacio, así que sacar el agua visible es solo la primera mitad del trabajo.
Gran parte de las viviendas de Hartford es anterior a 1940, y ese tipo de casa guarda el agua distinto de una construcción reciente. Una pared de yeso sobre listones tiene huecos por detrás, un piso de tablas tiene juntas por donde baja el agua, y un cimiento de piedra o ladrillo puede absorberla y soltarla durante días. Eso no se ve en la superficie.
Por eso el técnico no da por terminada la extracción cuando el piso queda sin agua. Pasa el medidor por la base de las paredes, compara con una zona seca de la misma casa y deja anotado hasta dónde subió la humedad. Esa nota es lo que decide el siguiente paso.
¿Qué se tira y qué se salva después de sacar el agua?
Lo que se mojó con agua limpia se evalúa pieza por pieza; lo que se mojó con agua de alcantarillado casi siempre se desecha si es poroso. La alfombra, el cartón, la espuma y los paneles de yeso blandos son los primeros que se revisan.
La regla práctica es el material, no el valor. Una mesa de madera maciza que estuvo en agua limpia se puede secar y limpiar. Un colchón, un sofá tapizado o una caja de libros que absorbieron agua de un desagüe no se recuperan con seguridad.
Nada se retira sin que usted lo apruebe. Si hay algo con valor, como documentos o fotografías, dígalo al llamar: se pueden separar y se le dice qué opciones hay para cada cosa, aunque no se puede prometer que todo se salve.
¿Qué conviene tener a mano cuando llame?
Tres datos aceleran todo: en qué piso está el agua, de dónde cree que viene y desde cuándo. Con eso la persona que contesta ordena el envío de la cuadrilla, le dice qué no tocar y adelanta qué equipo hace falta.
Estas son las cosas que más ayudan, en el orden en que se suelen preguntar:
- Piso o piso donde está el agua y si hay sótano terminado o sin terminar
- Si el agua sube por un desagüe, entra por una pared o cae del techo
- Si usted sabe dónde está la llave principal del agua y si la cerró
- Si hay inquilinos o vecinos que comparten el edificio
- Una o dos fotos tomadas desde un lugar seco, sin entrar al agua